domingo, 9 de septiembre de 2012

El Crack del 29 (1933)


Es conocido por Crack del 1929 el desplome de la bolsa en EE.UU, la bolsa de Wall Street, y el posterior hundimiento de los mercados internacionales, tanto Americanos como Europeos, y el estancamiento que sufrieron las grandes economías de entonces. Los empresarios perdieron grandes sumas de dinero y muchos y muchos lo perdieron todo. La inflación aterrorizaba las economías y la deuda externa de muchos países incrementó terriblemente. 

Este fenómeno mundial  también afectó al continente Sudamericano. Allí los países empezaron a sentir la crisis después de una serie de créditos que habían solicitado a EE.UU en la década de los años 20. Así pues, muchos países se vieron incapacitados a pagar la deuda contraída ya que Estados Unidos solicitaba el pago de los prestamos con urgencia. 

Bolombia sufrió con intensidad el parón de los mercados internacionales, ya que en su caso no fue únicamente la economía la que se hundió: parte del territorio Bolombiano se hundió debido a un movimiento de tierra quedando sumergido por las aguas del océano Atlántico. La tierra hizo "crack" literalmente. 

El desplazamiento afectó principalmente a la zona Norte del país, siendo la ciudad de Cartagena Chica la que más se resintió. La Chica, como es popularmente conocida la ciudad, se separó en dos, quedando sumergida bajo las aguas gran parte de la zona industrial de la ciudad (4 refinerías de polvo de coco quedaron totalmente bajo las aguas y la sede de la Compañía de Seguros Bolombiana quedó parcialmente sumergida.) Pero mientras parte de la ciudad bajaba, la otra subía. De esta forma, la iglesia de la ciudad, de estilo colonial (s.XV), se partió en dos, quedando la torre de la iglesia el lo alto de una colina. Desde entonces se le empezó a denominar como "Laltatorre", debido a la altura alcanzada. Muchos edificios de viviendas se vinieron abajo o se desplazaron de lugar, causando estragos. 


A pesar de que los daños materiales fueron cuantiosos (a parte de los ya mencionados otros 5 edificios más acabaron rodando colina abajo al no poder soportar la inclinación de la pendiente), apenas se registraron victimas mortales: tres ciudadanos de origen inglés fueron lanzados bruscamente al mar por la energía sísmica que agitó la tierra y el océano se los tragó, y siete personas más fallecieron aplastados por muebles en sus propias casas.  

Durante unos días el caos reinó en la ciudad, pero con el tiempo los "chicos" y las "chicas" (habitantes de Cartagena Chica) aprendieron a convivir con la nueva inclinación de la ciudad y con los lagos que se  allí se formaron. Hoy en día, por ejemplo, la antigua sede de la Compañía de Seguros de Bolombia ha sido reconvertida en un café/ restaurante al que sólo se puede acceder en barca. En el pequeño embarcadero de la entrada hay un cartel que dice así: "Compañía aseguradora y cafetera de Bolombia: asegúrese de pedir algo".

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