Uno de los barrios más populares y famosos de la ciudad rioarense es el conocido barrio de los vascos o "Goyeneche", donde residen la mayor parte del los descendientes de inmigrantes de origen vasco llegados a Bolombia a lo largo del siglos XIX y XX.
Situado en la parte alta de la ciudad, en las cercanías de la iglesia de Santo Domingo Savio, está compuesta por una larga, empinada y recta calle, que sube desde la costa hasta la ya mencionada iglesia, y está formada por largas hileras de casitas de tonos claros. Estas casas o castelus han ido pasando de generación en generación, al igual que el negocio familiar que suele haber en la planta baja de cada inmueble, conservando así, con el menor número de alteraciones posibles, su rústico y a la vez acogedor aspecto inicial.
Los negocios que regentan los habitantes de este pintoresco barrio suelen ser negocios, mayormente, de artesanía, pero también existen tiendas de alimentos o de productos típicos. De esta forma, los Gorriti le venderán la mejor carne de burro, mientras que los Ichasondo le podrán ofrecer el mejor de los "bacalados". Se dice, también, que los Larrusea venden las mejores botas de toda Bolombia. El lema de su zapatería es "Por y para el cuero".
A mitad de la calle se encuentra una de las tiendecitas más curiosas de todas, la de los Elizalde, conocida por la "Casita del coco". En ella se venden los más típicos y a la vez variopintos dulces y caramelos bolombianos. Todos los niños del barrio acuden a este puesto para comprar sus golosinas favoritas después de salir del colegio.
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| Apertura de la tienda en 1922 por el primero de los Elizalde, Don Ignacio Elizalde Echevarria. Por aquel entonces la tienda era un ultramarinos. |
Si seguimos subiendo hacia arriba a lo largo de la calle, encontraremos la funeraria de los Aranberri (con su tan burlón lema "Apresúrese"), la farmacia de los Uribe, en la que se preparó el veneno con el que fue asesinado el presidente Coliviano en 1943, o la sastrería de los Gordoa, donde se hacen unos magníficos descuentos a las tallas grandes. Pero, entre todos los locales, siempre destaca el bar de los Arriola, internacionalmente conocido por la buena calidad de los vinos que sirven. Curiosamente, aún lo siguen haciendo como antaño, es decir, a porrón. En cierta ocasión, aprovechando que durante su visita a Bolombia el presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari iba a visitar el Goyeneche, los Arriola sacaron de la bodega sus mejores vinos y acabaron invitando a éste y todos sus guardaespaldas a un ronda dentro de su local. Después de aquello la prensa mexicana tachó de borracho a su presidente mientras que él se excusaba alegando que bebió agua, no más.
Así pues, no duden en visitar cualquiera de estos lugares en caso de que se encuentren en Río de los Aires, ya que dejarían de visitar uno de los más cariñosos barrios de toda la ciudad, que siempre se muestra amable con los visitantes.


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